Historia del Humor en España (1)

No nos remontaremos en esta breve historia del humor en España más allá de finales del siglo XIX cuando antes de que aparecieran las primeras revistas dedicadas casi en exclusiva a la sátira y el humor, los profesionales de este género tan solo podían colocar sus escritos y caricaturas en libros o periódicos de información general, y especialmente política. Lo aclara perfectamente el castellano manchego Francisco García Pavón en su libro “España en sus humoristas”.

“El juego del humor español anterior a la Guerra Europa gusta, sobre todo, de ridiculizar lo viejo frente a lo nuevo o, preferentemente –dada la especial inercia española – al revés. Y es el machacar insistentemente sobre tipos y temas, que desde López de Rueda caracterizaron el humor español: el hambre, el desgarro verbal, el exhibicionismo, la xenofobia, el matón, el pícaro, el cesante, la ridiculización de las modas, el falso heroísmo, la fanfarronería, la incultura, la suegra el estudiante, el paleto, el baturro, el andaluz, el gallego, el portugués, el turista inglés, la vagancia, la obsesión sexual, la furia partidista, la beatería, lo macabro, la industria de la muerte, el anticlericalismo, el barbero, el sereno, el maestro de escuela, el guardia, el sastre, el político etc.

Tal vez la dominante del humor en esta época consista todavía en reflejar el “quiero y no puedo”, la cursilería, tan propia de una sociedad que todavía pugnaba por vivir con arreglo a los modelos aristocráticos. Una sociedad, – la retratada en serio por Pérez Galdós- que tenía por máxima aspiración el imitar al señorito vago y adinerado.

En este humor sencillo de periódicos, libros y revistas de gran tirada, así como en el “género chico” (zarzuela) el hombre del pueblo, aparecer siempre como sujeto hilarante, protagonista de la gracia burda, la ignorancia, y la reacción cateta ante lo nuevo.  No se le concede todavía, la menor sol

Compartir